Paso de Los Andes 1497 - Mendoza 54 261 5564386 54 261 5564386 info@gerontogeriatria.org

Vejiga hiperactiva.

Se evalúa la eficacia y seguridad de ambas drogas en el tratamiento de la vejiga hiperactiva desde un punto de vista clínico.

Introducción

La vejiga hiperactiva (OAB, por su sigla en inglés) es definida como urgencia urinaria, habitualmente acompañada por aumento de la frecuencia y nocturia, con o sin incontinencia de urgencia (IUU). La OAB es común entre las mujeres de edad avanzada y afecta la calidad de vida.

El enfoque farmacológico actual involucra varias drogas, principalmente agentes antimuscarínicos. Sin embargo, éstos están asociados con tasas relativamente altas de eventos tales como boca seca y constipación.

En 2011, el mirabegron, un agonista β3 adrenérgico, fue desarrollado para el tratamiento de la vejiga hiperactiva, con un mecanismo de acción diferente a los agentes antimuscarínicos.

El receptor β3 es responsable de promover la relajación del músculo detrusor y el almacenamiento de orina en la vejiga humana. Mirabegron demostró una eficacia significativa en el tratamiento de los síntomas de OAB, y tuvo una baja tasa de efectos adversos.

Aunque los antimuscarínicos son usados como terapia de primera línea para OAB, estos pueden acompañarse de efectos adversos molestos, llevando a una pobre adherencia a los medicamentos recetados. Específicamente, la boca seca es la razón más común del abandono.

Considerando esto, los autores se interrogaron acerca de qué drogas deberían usarse primero para OAB. La respuesta no está clara todavía. Se evaluó la eficacia y seguridad de dos drogas: solifenacina succinato y mirabegron, en el tratamiento de la vejiga hiperactiva desde un punto de vista clínico.

Métodos

Cuarenta y siete pacientes mujeres con vejiga hiperactiva fueron aleatorizadas en dos grupos. A 23 pacientes se les indicó inicialmente solifenacina por 4 semanas, seguidas por mirabegron por 4 semanas (grupo S).

A las 24 pacientes restantes se les indicó inicialmente mirabegron por 4 semanas, seguidas de 4 semanas más de solifenacina (grupo M).

Las evaluaciones incluyeron el cuestionario sobre síntomas de vejiga hiperactiva (OABSS por su sigla en inglés), la escala International Prostate Symptom Score (IPSS) y Escala Visual Analógica.

Resultados

El IPSS mejoró significativamente después de que los sujetos recibieron solifenacina. Luego de recibir mirabegron, el IPSS mejoró también, pero no significativamente. El OABSS mejoró significativamente en ambos grupos luego del tratamiento. No hubo diferencias significativas entre los dos grupos.

En el grupo M, el OABSS luego de 8 semanas mejoró significativamente en comparación a éste luego de 4 semanas. Por otra parte, en el grupo S, no mejoró significativamente.

En el grupo M, los valores de escala visual analógica (VAS por su sigla en inglés) para urgencia e incontinencia mejoró significativamente después del tratamiento.

Adicionalmente, los valores de VAS para urgencia e incontinencia después de 8 semanas mejoraron significativamente comparado a aquellos luego de 4 semanas.

En el grupo S, por otra parte, no mejoró significativamente. Los valores de VAS para constipación y boca seca empeoraron durante la administración de solifenacina en ambos grupos.

Después de tomar ambos medicamentos, 17 pacientes prefirieron solifenacina, 18 prefirieron mirabegron, y los demás esperaban el desarrollo de otras drogas.

Cuatro pacientes prefirieron mirabegron debido a los efectos colaterales de la solifenacina, aun cuando ésta fue efectiva. Los pacientes que esperaban el desarrollo de otras drogas no estaban satisfechos con ninguno de los tratamientos.

Discusión

Muchos estudios mostraron que mirabegron exhibió una eficacia significativa en el tratamiento de los síntomas de vejiga hiperactiva, y que su eficacia es equivalente a la de los agentes antimuscarínicos.

El presente estudio también mostró que ambas drogas fueron efectivas para los síntomas de OAB, y los valores de VAS y OABSS para los síntomas luego de 4 semanas de tratamiento no mostraron diferencias significativas entre los grupos S y M. En el grupo M, los valores OABSS y VAS de urgencia luego de 8 semanas mejoraron significativamente con respecto a los valores luego de 4 semanas de tratamiento.

Por otra parte, en el grupo S no hubo diferencias significativas en OABSS o VAS entre esos dos puntos de tiempo. Cuando los sujetos cambiaron de solifenacina a mirabegron, no hubo diferencia significativa, pero cambiando desde mirabegron a solifenacina mejoró significativamente el valor de OABSS.

En el grupo S, disminuyó marcadamente a 4 puntos de OABSS luego de cuatro semanas, mientras que el valor de OABSS bajó a 6 puntos en el grupo M, por lo que es posible que no ocurrieran cambios significativos en el OABSS fácilmente después del cambio a mirabegron. De ser así, la solifenacina puede haber sido el fármaco más efectivo. Sin embargo, al ser pequeño el número de casos, es imposible determinar esto definitivamente.

Mirabegron tuvo menor incidencia de boca seca y constipación. Estos efectos adversos también fueron reportados con antimuscarínicos y, en efecto, son una de las causas principales del abandono del tratamiento en pacientes que reciben antimuscarínicos.

La hipertensión arterial es el efecto adverso más común en los pacientes tratados con mirabegron. Los receptores β3 se expresan en tejidos cardíacos, y hay preocupación de que el tratamiento de la vejiga hiperactiva con agonistas de dicho receptor pueda afectar el corazón y la vasculatura. En este estudio no hubo efectos colaterales tales como hipertensión o trastornos cardiovasculares.

En este estudio, mirabegron mejoró los síntomas de OAB y mostró menores efectos adversos que la solifenacina durante el período de tratamiento.

Este estudio tiene algunas limitaciones. Primero, el número de pacientes fue pequeño. Segundo, no fue incluido un grupo control con placebo. Por lo tanto, se necesitan más estudios.

Tanto la solifenacina como el mirabegron mejoraron los síntomas de vejiga hiperactiva. El cambio de mirabegron a solifenacina mejoró significativamente el OABSS, y mirabegron mostró menos eventos adversos que solifenacina durante el período de tratamiento.

Por lo tanto, los autores recomiendan que se prescriba primero mirabegron para los pacientes con vejiga hiperactiva. Cuando los pacientes no estén satisfechos con el uso de mirabegron, podrá utilizarse solifenacina.

 

Autor/a: M. Inoue y T. Yokoyama Fuente: Acta Med Okayama. 2019 Oct;73(5):387-392 https://doi.org/10.18926/AMO/57368 Comparison of Two Different Drugs for Overactive Bladder, Solifenacin and Mirabegron: A Prospective Randomized Crossover Study