Un estudio desarrollado en el Centro de Biología Molecular ‘Severo Ochoa’ (CSIC-UAM), publicado recientemente en la revista Nature Neuroscience, ha identificado una nueva diana terapéutica para el tratamiento de la Enfermedad de Alzheimer.

Ejemplo de una placa amiloidea humana positiva para la proteína SFRP1 (rojo) y rodeada de células gliales

El estudio liderado por la Dra. Paola Bovolenta, jefa de grupo de la U709 del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER) en el Centro de Biología Molecular ‘Severo Ochoa’ (CSIC-UAM), desvela que en muestras humanas de pacientes con Alzheimer, los niveles de la proteína SFRP1 se encuentran anormalmente elevados y continúan aumentando con el avance de la enfermedad.

Los experimentos realizados en ratones, en los que se han valorado los principales marcadores patogénicos de la enfermedad, demuestran que cuando se les inactiva la función de esta proteína se previene la progresión de la enfermedad.

La enfermedad de Alzheimer se caracteriza por una pérdida progresiva e irreversible de las capacidades cognitivas en los pacientes. “Su tratamiento representa un desafío no resuelto que necesita enfoques alternativos a los actuales; nuevas perspectivas que tomen en cuenta la complejidad de la enfermedad. Como tiene un origen multifactorial, estos nuevos enfoques deberían diseñarse contra factores que actúen simultáneamente en más de uno de los procesos que se encuentran patológicamente alterados en la enfermedad”, explica la Dra. Bovolenta.

Este estudio identifica que la proteína SFRP1 (Secreted Frizzled Related Protein 1) es uno de esos factores que actúan en múltiples procesos y que los niveles elevados de esta proteína son patogénicos.

“Creemos que nuestros resultados representan una innovación en el campo de la enfermedad de Alzheimer. Demostramos que la neutralización de la proteína SFRP1 podría ser una alternativa terapéutica muy interesante. Esto es algo que ahora necesitamos explorar en más profundidad. Además, creemos que medir los niveles de SFRP1 en el líquido cefalorraquídeo o en suero podría también llegar a ser en un futuro un marcador diagnóstico muy útil”, añade la investigadora Pilar Esteve, investigadora de la U709 CIBERER y corresponsable del trabajo.


Los interesados pueden acceder aquí a las conclusiones de este estudio publicadas en la revista Nature Neuroscience.