La vacunación antigripal, la fisioterapia respiratoria y la actividad física son algunos de los tratamientos preventivos que mejoran la función respiratoria y, por consiguiente, la calidad de vida de las personas mayores, tal y como quedó de manifiesto en el séptimo curso de la edición 2018 de la Cátedra ORPEA en Paciente Anciano, titulado “Infecciones respiratorias en el anciano”, que tuvo lugar en el Hospital Universitario HM Montepríncipe.

Y es que la alta prevalencia de las infecciones respiratorias en las personas mayores es un tema que preocupa a los profesionales sanitarios y sociosanitarios, porque agravan otras dolencias crónicas y provocan una mayor mortalidad.
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El séptimo curso de la Cátedra ORPEA 2018 en Paciente Anciano abordó las infecciones respiratorias

En este encuentro Victoria Pérez, directora Sanitaria de ORPEA, destacó que “todo proceso infeccioso puede agravar patologías crónicas como EPOC, diabetes y cardiopatías, lo que, además, debilita el sistema inmunitario y favorece el deterioro funcional del mayor. Concretamente, las infecciones respiratorias afectan a la función cardiorrespiratoria y elevan la tasa de fallecimientos en personas mayores”.

Dada su importancia, en los centros de ORPEA “abordamos las infecciones respiratorias desde la prevención administrando vacuna antigripal y antineumococo según cronograma anual”, explicó Victoria Pérez. Además, se promueve la fisioterapia respiratoria para mejorar “la función ventilatoria y la capacidad pulmonar en todos aquellos residentes con patología crónica conocida” y se forman a los profesionales en disfagia, con el objetivo de adecuar los cuidados a las necesidades de los mayores para evitar el riesgo de broncoaspiración durante las comidas, “que también puede producir un evento infeccioso secundario en los residentes con problemas de deglución”.
EPOC y asma, dos de las principales patologías

Tal y como destacaron los profesionales que se dieron cita en este curso de la Cátedra ORPEA 2018, la EPOC es más prevalente en los pacientes de edad avanzada. De ahí, la importancia de abordar las complicaciones que pueden surgir en estos pacientes, advirtió el doctor Javier Jareño, del Servicio de Neumología del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Alcalá.

Concretamente, este especialistas destacó que las complicaciones más frecuentes son dos: por una parte, la reagudización de la propia enfermedad que requiere el uso de antibióticos, mucolíticos, esteroides, administración de oxígeno e, incluso, fisioterapia respiratoria; y, por otra, el agravamiento de sus comorbilidades, como insuficiencia cardiaca, renal, etc., que hay que tratar de forma específica.

“El tratamiento de la EPOC va a depender de su grado y fenotipo. Como norma, precisa la administración de broncodilatadores asociados a esteroides inhalados o a oxígeno. Además, la actividad física siempre es recomendable hasta donde se pueda, ya que mejora la función respiratoria y reduce el estrés oxidativo”, apuntó el Dr. Jareño.

Respecto a los principales problemas de los pacientes mayores con asma, este experto hizo hincapié en el control de la enfermedad buscando su estabilidad y las reagudizaciones que exacerban la enfermedad y alteran sus comorbilidades.

Teniendo en cuenta esta realidad, el Dr. Jareño subrayó que para mejorar la calidad de vida de los mayores con estas patologías, los profesionales de centro geriátricos deben “ajustar el tratamiento de base para estabilizar la enfermedad, vacunar frente a gripe y neumococo, fomentar la actividad física y apostar por una nutrición equilibrada”.
La vacunación contra la gripe, imprescindible

La doctora Mª Isabel Tejeda, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario HM Montepríncipe y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad San Pablo-CEU, insistió durante su intervención en la importancia de que las personas mayores se vacunen frente a la gripe por tres razones de peso, que radican en las propias características de estos pacientes:

    El descenso de los mecanismos inmunológicos de defensa de las personas mayores, la llamada inmunosenescencia, les hace más vulnerables a todo tipo de infecciones.
    Las personas mayores sufren, habitualmente, patología crónica debilitante, que aumenta el riesgo de infecciones complicadas.
    “Se ha comprobado que tanto las tasas de hospitalización por gripe como el riesgo de sufrir complicaciones graves y mortalidad son mucho mayores en el paciente mayor de 65 años. De hecho, más del 90 % de los fallecimientos por gripe ocurren en estos pacientes, habitualmente por complicaciones bacterianas. Varios estudios publicados demuestran que la vacunación antigripal puede disminuir tanto la tasa de hospitalizaciones por neumonía y gripe (hasta un 33 %) como de fallecimientos (hasta un 50 %)”, destacó Tejeda.

Fisioterapia para prevenir enfermedades respiratorias

La fisioterapia respiratoria es una especialidad dentro de la fisioterapia que se centra en la prevención, tratamiento y estabilización de las enfermedades del sistema respiratorio, con el fin de conseguir o mantener la funcionalidad que permita al paciente una buena calidad de vida. “En mayores sin enfermedades respiratorias tiene una labor preventiva importante para, por ejemplo, evitar la aparición de infecciones del tracto respiratorio”, aseguró Jorge Martín, del Servicio de Rehabilitación del Hospital Universitario HM Montepríncipe.

Ahora bien, este especialista destaca sobremanera los beneficios que la fisioterapia respiratoria aporta a las personas mayores con enfermedades respiratorias, como puede ser la EPOC, “ya que disminuye la sensación de falta de aire (disnea), mejora la calidad de vida y su capacidad funcional; además, reduce el número de agudizaciones y hospitalizaciones por exacerbaciones”.