Uno de cada cuatro hombres mayores de 40 años padece pérdidas de orina y el 60% de ellos no acude al médico. Además, solo el 4% utiliza productos específicos para las pérdidas. Consciente de ello, con motivo del Mes de la Salud Masculina desde TENA Men se están llevando a cabo durante este mes de noviembre una serie de acciones para informar sobre esta afección, contribuir a eliminar tabús y normalizar esta situación.

Las pérdidas de orina en los hombres pueden llegar a alterar el ritmo de la vida social y las actividades diarias
Y es que la incontinencia y las pérdidas de orina en los hombres, pese a ser algo muy común, pueden llegar a alterar el ritmo de la vida social, las actividades diarias y repercutir negativamente a nivel psicológico. Por ello, los especialistas de TENA insisten en que, aunque las pérdidas son distintas según cada persona, y con independencia de si en su caso se trata de unas gotas esporádicas o de pérdidas más grandes, es posible controlarlas y recuperar la confianza.

Las causas que originan las pérdidas de orina pueden ser diversas. Para que el sistema urinario funcione correctamente, el cerebro, los músculos y los nervios tienen que trabajar al unísono para retener la orina en la vejiga y no soltarla hasta que el cerebro mande una señal. Sin embargo, hay muchos factores que pueden afectar a este proceso. Los principales son:

Medicación: por ejemplo, los medicamentos diuréticos pueden aumentar el riesgo de pérdidas
Infecciones del tracto urinario
Músculos temporalmente debilitados por cirugía de próstata
Cambios en el tamaño de la próstata: por ejemplo, una próstata inflamada puede obstruir el paso de la orina
El sobrepeso añade una presión extra en los músculos del abdomen y la pelvis, lo que hace más difícil evitar las pérdidas de orina
Diabetes o enfermedades neurodegenerativas (como el Alzheimer)
Toda esta serie de factores puede dar lugar a diferentes tipos de incontinencia:

Incontinencia de urgencia, también conocida como “vejiga hiperactiva”, es el tipo más común de pérdidas de orina. Se produce cuando se experimenta la sensación urgente y repentina de orinar, de manera que casi no se puede aguantar a llegar al baño. La persona puede tener la necesidad de orinar entre 4 a 8 veces al día o más, así como varias veces durante la noche. A menudo está relacionada con un agrandamiento de próstata o con secuelas de la cirugía de próstata.
Incontinencia de esfuerzo, que se produce al toser, estornudar, reírse, levantar peso… Es una afección más común en los hombres que acaban de someterse a una cirugía de próstata.
Goteo postmiccional, se produce cuando, tras ir al baño, se escapan algunas gotas de orina. Hay dos tipos de pérdidas de este tipo: pérdida tras la micción y pérdida terminal. Estas pérdidas se producen porque la vejiga no se ha vaciado por completo al orinar. Por eso, la orina se acumula en el conducto que sale de la vejiga. Las causas más comunes de este tipo de pérdidas son una próstata agrandada o el debilitamiento de los músculos del suelo pélvico.
Incontinencia por rebosamiento, consistente en un flujo constante o intermitente de orina. Normalmente se debe a una obstrucción del flujo de orina, que ocasiona que la vejiga rebose, lo que ocasiona las pérdidas.
Fortalecer el suelo pélvico para prevenir las pérdidas

Tal y como indican los especialistas de TENA Men practicar una serie de ejercicios que fortalecen los músculos del suelo pélvico y mejoran el control de la vejiga pueden contribuir a reducir las pérdidas de orina.Geriatricarea incontinencia pérdidas de orina TENA Men

Contracción
Ejercitar el suelo pélvico para controlar las pérdidas de orina: solo hay que contraer y ejercitar los músculos adecuados para fortalecer el suelo pélvico.

Ejercicios
Antes de empezar, busca los músculos correctos que se debe activar. La forma más fácil es apretar los mismos músculos que se utilizan para contener los gases. Al apretar los músculos exactos se ejercitan los músculos del suelo pélvico y mejoran la fuerza y resistencia de los músculos, lo que ayuda a evitar las pérdidas de orina.

Fuerza
Contraer los músculos del suelo pélvico durante uno o dos segundos, relaja 10 segundos y repetir el ejercicio completando hasta 10 repeticiones. Intentar no contraer las nalgas ni apretar los muslos ni el estómago a la vez mientras se realiza este ejercicio.

Perseverancia
Usa la misma técnica que para el ejercicio de fuerza pero, esta vez, en lugar de repetir contracciones breves, contrae durante 10 segundos, repitiendo hasta 10 veces. Relajar 20 segundos entre cada repetición.

Resistencia
Intensifica el ejercicio añadiendo resistencia al abdomen al hacer los ejercicios de fuerza y perseverancia.

Contracciones fuertes
Una vez dominados los los ejercicios anteriores intentar contraer y soltar los músculos del suelo pélvico con fuerza y rápidamente. Repetir hasta 10 veces.

Para que estos ejercicios empiecen a hacer efecto, tendrán que pasar varias semanas. Y un último consejo: mantener el control de la vejiga planificando los visitas al baño y controlando la cantidad de líquido que se bebe. Por ejemplo, si se bebe un litro y medio de agua diario es completamente normal ir al baño hasta 8 veces al día.