Desde la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (UDP) se quiere poner en valor y reivindicar la contribución social y labor de apoyo que muchas personas mayores realizan para las familias españolas. Y desde esta asociación se exige al Gobierno y a los representantes políticos la urgente adopción de políticas y medidas de conciliación entre la vida laboral y familiar para que el cuidado no recaiga sobre ellos y ellas de forma reiterada, ya que «las abuelas y los abuelos no son el salvavidas para que la familia no colapse, lo son las urgentes y necesarias medidas para la conciliación laboral y familiar».


UDP pide políticas y medidas de conciliación dela vida laboral y familiar para que el cuidado de los menores no recaiga sobre los abuelos de forma reiterada.


Cuidar sí, pero sin sobrecargas

Las personas mayores que son abuelas y abuelos deben disfrutar y cuidar a sus nietas y nietos porque quieren, porque disfrutan de su papel y porque les enriquece, y no ser cuidadores por imposición, advierten desde UDP.

A menudo, la carencia de medidas de conciliación para los padres y madres trabajadores, son cubiertas gracias a la buena predisposición, voluntad y entusiasmo de los abuelos y abuelas a la hora de hacerse cargo de sus nietas y nietos. No obstante, a pesar de lo mucho que disfruten de cuidar y educar a los más pequeños de la casa, la sociedad no puede cargar a los abuelos y abuelas con los ritmos profesionales a los que hoy en día se ven sometidos muchos padres y madres trabajadores.

En uno de los últimos informes sobre familia publicado por el Barómetro de Mayores UDP para una clara mayoría de las personas de más de 65 años consultadas (el 83,4%), la ayuda que prestan a sus hijos e hijas en sus tareas del hogar, especialmente en el cuidado de nietas y nietos, sería mucho menos necesaria si los permisos de maternidad y paternidad fuesen más prolongados y frecuentes. La mayoría piensan que ayudar a sus hijas e hijos contribuye a mantenerse activos y sanos (86,4%), pero también, aunque en menor medida, creen que es una carga que contribuye al deterioro de la salud de las abuelas y abuelos (62,0%). Asimismo, en opinión de la mayoría de las personas con más de 65 años, si los hombres/maridos participaran más en el cuidado de los hijos e hijas en las tareas del hogar, las abuelas y los abuelos no tendrían por qué ayudar tanto.
El síndrome de las abuelas y abuelos esclavos

Casi la mitad de las personas mayores de 60 años de edad cree que existe la figura de los abuelos esclavos, personas mayores cuidadoras que apoyan y cuidan de sus nietos de manera no voluntaria porque se ven obligados a hacerlo, a menudo por la demanda de los hijos, y que no tienen capacidad para poner límites.

«Hablamos del “abuelo esclavo” cuando los intereses y preocupaciones personales de los más veteranos de la familia se encuentran en un segundo plano, priorizando y asistiendo las urgencias familiares«, indican desde la UDP.

Tal y como indican desde esta entidad, los abuelos y abuelas tienen derecho a poseer deseos, necesidades, horarios y vida privada. Además de la familia, que enriquece sus vidas, ellos y ellas tienen aficiones, intereses y dedicaciones que van a permitirles vivir un envejecimiento activo y socialmente participativo.