Conscientes de la necesidad de un abordaje multidisciplinar y de profundizar en el trabajo en equipo para la optimización de la farmacoterapia en pacientes mayores frágiles, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) han celebrado la I Jornada de Geriatría y Farmacia Hospitalaria en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

Durante su intervención en este foro, el Dr. José Antonio López Trigo, Presidente de la SEGG, afirmó que, “la cronicidad y polimedicación de los pacientes mayores complica el manejo farmacológico por parte del geriatra y dificulta el cumplimiento y la adherencia al tratamiento por parte del paciente. Ante esta situación, las sinergias entre farmacéuticos hospitalarios y geriatras son absolutamente necesarias porque estamos hablando de un porcentaje altísimo de pacientes que están en situación de polifarmacia. Conocer el trabajo del farmacéutico hospitalario y lo que los geriatras podemos aportar en servicio a la calidad asistencial de nuestros pacientes es básico”.

Por su parte, la Dra. Montserrat Pérez Encinas, Secretaria de la SEFH, destacó, “la importancia del trabajo en equipo con los geriatras a partir de la visión que aporta la superespecialización del farmacéutico hospitalario. De manera conjunta se está trabajando en un paciente complejo y frágil que es, además, un candidato para la aplicación de terapias individualizadas y farmacoterapéutica personalizada”.

Esta reunión es fruto del convenio de colaboración firmado entre ambas sociedades científicas, y el grupo de Atención Farmacéutica al Paciente Crónico de la SEFH (CRONOS) ha participado activamente en la elaboración del programa y en la elección de los ponentes junto con médicos geriatras de la SEGG.

Durante la misma se celebraron tres mesas redondas. En la primera médicos geriatras y farmacéuticos expusieron sus experiencias de trabajo en común, destacando aquellos proyectos que promueven un uso seguro, eficaz y adecuado de los medicamentos en los pacientes mayores.

En la segunda, se abordaron algunos de los síndromes geriátricos que presentan estos pacientes y su relación con la farmacoterapia, concretamente fragilidad, desnutrición, polifarmacia, deterioro cognitivo y caídas. Cada ponente ha presentado la influencia de los medicamentos en la aparición o agravamiento de los síndromes geriátricos antes mencionados y qué estrategias se pueden llevar a cabo para minimizar el efecto negativo de los medicamentos, como por ejemplo la desprescripción.

En la tercera mesa, se debatieron situaciones clínicas de la práctica diaria en las que el abordaje farmacológico puede ser controvertido, como son la utilización de psicofármacos en alteraciones conductuales de la demencia, la anticoagulación de la fibrilación auricular crónica en edad muy avanzada y la retirada de fármacos en enfermedad de Alzheimer avanzada. “Todo desde un enfoque muy práctico y apoyado en la evidencia pero también considerando la situación particular de cada paciente”, han destacado las Dras. Virginia Saavedra y Eva Delgado, farmacéuticas especialistas en Farmacia Hospitalaria y coordinadoras de la Jornada desde la SEFH.

Tal y como destacó la Dra. Delgado, “el paciente crónico frágil necesita un abordaje multidisciplinar en el que diferentes profesionales colaboren para la optimización de los problemas de salud y sociales que pueden presentar estos pacientes. En este sentido el farmacéutico especialista en Farmacia Hospitalaria ha demostrado un papel muy activo en la detección y disminución de problemas relacionados con la medicación, colaborando con el médico responsable del paciente en la revisión del tratamiento crónico al ingreso hospitalario y en las transiciones asistenciales, en el ámbito de atención primaria y en los centros de asistencia social”.

Por su parte, Dra. Saavedra subrayó el hecho de que, “el fruto de la colaboración con los médicos geriatras se ve en el día a día del trabajo asistencial, somos unos profesionales cada vez más demandados por los diferentes especialistas, especialmente en pacientes vulnerables con mucha polifarmacia. Actividades como la conciliación, la revisión del tratamiento, la desprescripción, la revisión de interacciones está aportando seguridad y calidad que repercute directamente en la calidad de vida de los pacientes”.

Según datos recogidos de la última Encuesta Nacional de Salud, debido al aumento de la esperanza de vida se han incrementado las enfermedades crónicas, los factores de riesgo cardiovascular metabólicos (diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, obesidad, etc.), y las enfermedades del aparato locomotor (artrosis, dolor lumbar), además la población con limitaciones y discapacidad funcional.

Como consecuencia de todos estos fenómenos, desde la SEGG se advierte que las personas mayores se encuentran frecuentemente polimedicadas para controlar sus problemas de salud y mejorar su calidad de vida.  Hoy en día el 88,9% de los mayores de 65 años consume algún medicamento, llegando al 93,4% en el caso de los mayores de 75 años. Sin olvidar que el 94% de las personas que padecen enfermedades crónicas están polimedicadas, entendiendo por polimedicación el consumo de cuatro o más principios activos durante los últimos 6 meses.