La Confederación Estatal de Mayores Activos (CONFEMAC) se suma a las voces que defienden el buen trato a las personas, en todas las edades, y especialmente cuando alcanzan edades avanzadas.

Las personas mayores pueden ayudar, con formación y organización, a la detección y prevención de los abusos a otros mayores

Las personas mayores no son un problema sino un importante recurso para la sociedad, sin embargo a veces la influencia de los estereotipos y una percepción negativa de esta etapa de la vida ocasionan situaciones de sufrimiento innecesario contra el que es preciso luchar mediante la concienciación y la prevención.

Tal y como advierten desde CONFEMAC, la primera idea que aflora a la mente cuando se habla de maltrato es la de las agresiones físicas, sin embargo el maltrato es algo mucho más amplio que incluye tanto actos, como posibles omisiones y no solo se refiere a daños físicos.

Hay otros tipos de maltrato como el psicológico, económico, en el terreno afectivo sexual, o en su libertad y derechos básicos, y estas formas son más frecuentes y suelen ocasionar un sufrimiento mayor que el producido por un daño físico.

El maltrato se produce tanto en el entorno familiar como en el institucional, bien en residencias u hospitales o en la sociedad en general. El problema es que hay muchas conductas socialmente aceptadas como normales aunque realmente son situaciones de maltrato en toda regla, denuncian desde la Confederación Estatal de Mayores Activos.
La capacidad de decidir, un derecho básico

Una forma frecuente de maltrato consiste en manejar los asuntos económicos de una persona mayor sin tenerla en cuenta o incluso en contra de su voluntad. El maltrato se produce de forma intencional pero también de forma no intencionada. A algunas personas mayores que comienzan a necesitar apoyos en ciertos cuidados, pero con plena capacidad mental para decidir, les son arrebatadas estas capacidades cuando los familiares deciden por ellas sin tenerles en cuenta.

La capacidad de decidir sobre los asuntos que nos afectan es un derecho básico de las personas a lo largo de toda la vida y en caso de que se produzcan mermas importantes en la capacidad de gobernarse a sí mismo, hay otros medios legalmente establecidos para seguir garantizando sus derechos.

En todo caso, desde CONFEMAC se quiere resaltar que la vejez es un período muy amplio del ciclo vital y la misma sociedad también genera inconscientemente maltrato a las personas mayores totalmente autónomas, cuando se refiere a ellas como ciudadanos pasivos, no productivos, como una carga para la sociedad.

Es el denominado “edadismo”. Por eso se reclama un trato digno que supere el maltrato y busque el buen trato. “Queremos una sociedad que respete los derechos de las personas mayores, que sepa valorar y aprovechar el potencial de su experiencia“, indican desde esta Confederación.

En el X Encuentro del voluntariado de mayores de CONFEMAC, celebrado en junio del pasado año, ya se acordó recibir formación para prevenir y erradicar el abuso y el maltrato a las personas mayores. Las personas mayores pueden ayudar, con formación y organización, a la detección y prevención de los abusos a otros mayores; cuando se ha cumplido un año de esta iniciativa, se constata que las propias personas mayores pueden colaborar a erradicar esta lacra social, como parte activa de la sociedad y conocedora de los problemas que les atañe al mismo colectivo.