Seguro que alguna vez has oído frases como “es mayor, chochea”, “las personas mayores son cascarrabias”, “las personas mayores son como niños”… y son solo algunos ejemplos de cómo los prejuicios hacia las personas mayores están presentes en nuestra sociedad.

 

Aunque cada vez las personas se hacen más mayores y la población mayor aumenta, la sociedad actual sigue cargada de prejuicios y estereotipos. Y los que más contribuyen a que esto sea así son los medios de comunicación.

Nuestra cultura asocia la vejez con aspectos negativos, prejuicios y estereotipos
Un anuncio en la televisión, un reportaje en una revista… son muchos los medios a través de los que nos hacen ver que la juventud es la mejor etapa de la vida y debes quedarte en ella como sea: operaciones de estética, cremas, maquillajes… y mantener los hábitos propios de esta etapa vital.

El ciclo vital por el que todos pasamos se compone de cuatro etapas: infancia, juventud, adultez y vejez. Cada una de ellas tiene sus ventajas e inconvenientes, sus aspectos positivos y aquellos que no lo son tanto. Sin embargo, nuestra cultura asocia la juventud solamente con aspectos positivos, y la vejez con aspectos negativos.

Estos son solo algunos de los grandes mitos acerca de la vejez:

Las personas mayores son todas iguales
Cuando hablamos de personas mayores nos referimos a ellas como si fuesen todas iguales. Sin embargo, se trata de una forma de referirnos a un colectivo que se encuentra en un rango de edad. ¿Verdad que aunque hablemos de juventud no podemos decir que todos los jóvenes sean iguales? Pues en la vejez ocurre lo mismo, incluso podemos decir que las diferencias son mayores.
A lo largo de nuestra vida cada uno de nosotros crece y se desarrolla de una forma y en direcciones distintas, lo que hace que al llegar a la vejez las personas sean todavía más diferentes de lo que lo eran cuando tenían 40 o 50 años menos.

Las personas mayores no tienen nada que aportar
Aunque no debemos confundirlo con otro mito que os contaré a continuación, no debemos considerar que las personas mayores no tienen nada que aportar. Todas ellas tienen un gran bagaje vital, cada una con sus experiencias particulares y sus aprendizajes. Esto las convierte en personas con gran conocimiento de la vida o de ciertos aspectos de ella.

Vejez es sinónimo de sabiduría
La vejez no implica sabiduría, no necesariamente una persona mayor es sabia. Como os decía en el mito anterior, por lo general una persona mayor tiene un gran bagaje de experiencias y aprendizajes.
La sabiduría, como os contaba en esta colaboración en Psicocode, es un conjunto de conocimientos sobre los aspectos prácticos de la vida, adquiridos a través de la experiencia. Por tanto, aunque la sabiduría está asociada a la experiencia, no necesariamente lo está a la edad.

Vejez es sinónimo de enfermedad
Asociamos la vejez con enfermedad porque es en esta etapa vital donde tienen lugar con mayor frecuencia algunas enfermedades crónicas como la artritis, la artrosis, la demencia… Sin embargo, no es cierto que todas las personas mayores estén enfermas o sean dependientes. Es más, tenemos la gran suerte de presumir en nuestra sociedad de un gran número de personas centenarias, de entre las cuales muchas de ellas no tienen ninguna patología.

Las personas mayores tienen mal genio
Que las personas mayores tienen mal genio es un mito muy extendido. No es la primera vez que escucho que las personas mayores son muy estrictas, se enfadan pronto, tienen mal carácter, no tienen paciencia… Sin embargo, no se trata más que de generalizaciones.
Cuando somos testarudos de jóvenes, lo seremos de mayores, incluso de forma más acentuada. Y ocurre lo mismo con todas aquellas características de personalidad (la introversión, la extraversión, la responsabilidad, la amabilidad…).
Por eso, cuando te encuentres con una persona mayor testaruda, ¡piensa que habrá sido así toda la vida!

Las personas mayores no son capaces de aprender
¡Qué voy a aprender yo ahora, a mi edad! Seguro que no es la primera vez que oyes esta frase, y es que incluso algunas personas mayores la utilizan.
La capacidad de aprendizaje se mantiene durante toda la vida. Nuestro cerebro tiene la capacidad de crear nuevas conexiones y adaptarse a los cambios a través de lo que se denomina plasticidad. Nuestro cerebro es “plástico”, adapta sus conexiones neuronales y crea nuevas conexiones en función de las experiencias que vayamos viviendo y de los aprendizajes que se vayan produciendo.

La sexualidad es cosa de jóvenes
Las estadísticas establecen que un alto porcentaje de personas mayores practica sexo activamente. Durante la vejez el deseo sexual se mantiene y la capacidad fisiológica para experimentar placer también. Entonces, ¿por qué no practicarlo a cualquier edad?

Un artículo de Lucía Pardo, psicóloga especializada en el ámbito del envejecimiento y autora del blog sumando canas, sumando experiencias