Los psicólogos del envejecimiento, o psicogerontólogos, tenemos como objetivos, como todos los psicólogos, mantener o mejorar el bienestar de la persona, es decir, buscamos mejorar su calidad de vida. Y esto, ¿cómo lo hacemos? Nos centramos en tres ámbitos de la persona: la esfera cognitiva (memoria, atención, lenguaje…), emocional y conductual.

El trabajo del psicólogo en un centro de mayores se centra en la esfera cognitiva, emocional y conductual
El trabajo enfocado hacia la esfera cognitiva de las personas mayores persigue, principalmente, mantener o mejorar su estado cognitivo general, partiendo de aquellas funciones que mantienen más preservadas. La herramienta principal para ello es la estimulación cognitiva (estructura y no estructurada).

En cuanto a la esfera emocional, las personas mayores, como cualquier persona en otra etapa del ciclo vital, pueden presentar alteraciones del estado de ánimo (por ejemplo, trastornos depresivos). Por ello, los psicólogos trabajamos también buscando mejorar este estado de ánimo, a través de técnicas como:

· La reestructuración cognitiva: se basa en un diálogo socrático, que facilite a la persona ser consciente de la irracionalidad de algunos de sus pensamientos (por ejemplo, “a mi todo me sale mal”, “todo lo malo me pasa a mí”,…).

· La activación conductual: técnica que se basa en que la persona incremente su actividad, centrándose principalmente en tareas o hobbies que anteriormente le resultaban satisfactorios o placenteros.

· El recuerdo de eventos específicos positivos: técnica novedosa y específicamente diseñada para trabajar en el ámbito del envejecimiento, basada principalmente en trabajar recuerdos de todas y cada una de las etapas de la vida de la persona, centrándose exclusivamente en aquellos de carácter positivo.

Estas y muchas otras técnicas constituyen herramientas útiles para trabajar la esfera emocional en las personas mayores.

Dentro de los centros de mayores nos encontramos con una gran concentración de personas mayores con deterioro cognitivo o procesos demenciales, que presentan comportamientos desadaptativos, y que los psicólogos corregimos trabajando la esfera conductual.

¿Cómo se hace esto? Fundamentalmente modificando el ambiente en el que se mueve esa persona, teniendo en cuenta aquellos estímulos que pueden incrementar o facilitar la aparición de la conducta que queremos corregir. Por ambiente entendemos tanto el ambiente físico (luz, ruido, muebles…) como social (compañeros y trabajadores del centro). En cuanto a este último aspecto, lo que se busca es conseguir una forma de relacionarse con la persona que permita reducir la aparición de la conducta que queremos corregir, por ejemplo, hablar con un tono suave y tranquilo, mirar a los ojos, colocarse a su mismo nivel… Son aspectos que reducen ciertas conductas como la agitación o la agresividad).

Básicamente esto es lo que hacemos los psicólogos en los centros de mayores, con los mayores. Nuestra meta es que se sientan lo mejor posible, el máximo tiempo posible y de la mejor manera posible: su bienestar es nuestro objetivo. Y para lograrlo estas son solo algunas de las muchas tareas y técnicas que llevamos a cabo.

Un artículo de Lucía Pardo, psicóloga especializada en el ámbito del envejecimiento y autora del blog sumando canas, sumando experiencias