La meditación puede ser un tratamiento no farmacológico seguro y factible que pueda ayudar a los pacientes que viven con deterioro cognitivo leve, según un estudio de Wake Forest Baptist Health, en Estados Unidos.

La investigación, publicada en Journal of Alzheimer's Disease, ha demostrado que los altos niveles de estrés crónico impactan negativamente en el hipocampo, una parte del cerebro involucrada en la memoria y el aprendizaje, y están asociados con una mayor incidencia de deterioro cognitivo leve y alzhéimer.

"Hasta que se encuentren opciones de tratamiento que puedan prevenir la progresión a la enfermedad de Alzheimer, la meditación de atención plena puede ayudar a los pacientes que viven con deterioro cognitivo leve", ha afirmado Rebecca Erwin Wells, profesora asociada de neurología en la Escuela de Medicina de Wake Forest. "Nuestro estudio mostró evidencia prometedora de que los adultos con deterioro cognitivo leve pueden aprender a practicar la meditación de atención plena y, al hacerlo, pueden aumentar su reserva cognitiva", ha añadido.

Para evaluar si un programa de reducción del estrés basado en la atención plena (MBSR) podría beneficiar a los adultos con deterioro cognitivo leve, el equipo del estudio seleccionó a 14 hombres y mujeres entre 55 y 90 años con deterioro cognitivo leve diagnosticado clínicamente y los asignó al azar a un curso de ocho semanas que incluía meditación consciente y yoga.

Los investigadores informaron que los nueve participantes que completaron el programa MBSR mostraron mejoras en la cognición y bienestar, impactos positivos en el hipocampo y en otras áreas del cerebro asociadas con el deterioro cognitivo. "Si bien el concepto de meditación de atención plena es simple, la práctica en sí misma requiere procesos cognitivos complejos, disciplina y compromiso", ha explicado Wells, que ha afirmado que "este estudio sugiere que el deterioro cognitivo leve no es prohibitivo de lo que se requiere para aprender esta nueva habilidad".

Las limitaciones del estudio incluyen el pequeño tamaño de la muestra y que los resultados pueden no generalizarse a todos los pacientes con deterioro cognitivo leve, ya que dos tercios de los participantes en este estudio tenían educación universitaria o más. Se necesita investigación adicional para probar aún más las hipótesis preliminares contenidas en este estudio.

JANO.ES