Con el fin de fomentar el conocimiento mutuo y las vivencias compartidas entre niños, adolescentes y mayores, la residencia Amavir Villanueva de la Cañada (Madrid) está participando en el proyecto de intercambio intergeneracional “En la mirada del otro” con alumnos y alumnas del centro educativo público María Moliner de la misma localidad.

Este proyecto, impulsado por profesionales de ambas entidades, trata de fomentar el vínculo entre las diferentes generaciones, “transmitiendo a los niños cultura y valores como el respecto a la convivencia y la empatía, y fomentando entre las personas mayores un sentimiento de utilidad y afecto, así como todos los beneficios terapéuticos, sociales, personales y emocionales que puedan surgir de dichas relaciones”, tal y como apunta Manuela Peña, directora de Amavir Villanueva.
geriatricarea proyecto intergeneracional Amavir

El intercambio, que se llevará a cabo entre este curso y el próximo, se realizará un día al mes en la propia residencia o en el colegio, en función de las actividades programadas, y en ellas participarán los mayores residentes de Amavir seleccionados para dicho proyecto junto a niños de 3º de educación infantil, niños de 5º de primaria y alumnos de 3º de la ESO.

Por cada etapa escolar se establecerán cuatro grupos de 12 ó 13 alumnos que durante unas horas de la jornada lectiva realizarán una serie de talleres junto a los mayores en los que ambas generaciones intercambiarán experiencias y visiones de diversas temáticas.

Entre los conocimientos mutuos que se intercambiarán en dichas actividades, los participantes más mayores enseñarán a los más pequeños los juegos tradicionales y los oficios de antaño, mientras que los más pequeños mostrarán a los residentes cuáles son los juegos actuales más populares. Además, trabajarán un taller de naturaleza donde los que tienen más edad y más experiencia en el campo contarán a los niños cómo se cultivaba la tierra a mediados del siglo pasado y les darán las claves para crear su propio huerto. Los niños aprenderán también los refranes de antaño, su significado, y juntos analizarán cómo ha cambiado el vocabulario en tres o cuatro generaciones.

Para Carmen Mingo, directora del CEIPSO María Moliner, “se trata de actividades que tienen una conexión directa con las competencias básicas a desarrollar por los alumnos dentro del programa docente, con la competencia social y cívica como eje del proyecto”. Los talleres propuestos potenciarán, además, la competencia comunicativa entre niños y mayores, a través del lenguaje y de expresiones culturales; las competencias tecnológicas y científicas, presentes en los talleres a través del recuerdo o la naturaleza; y la competencia digital, a través de los diferentes trabajos a realizar.

de Amavir Villanueva y el colegio María Moliner