Consciente de los beneficios que las terapias con música aportan a pacientes de distintas ramas, Sanyres ha realizado un estudio de investigación exhaustivo para conocer cómo la técnica de la musicoterapia puede mejorar la salud del paciente geriátrico en estado de mínima conciencia.

La musicoterapia pasiva aporta mejoras a nivel nutricional, digestivo e inmunológico en los pacientes geriátricos en estado de mínima conciencia

Tal y como explica Juan Castilla, neuropsicólogo y director de Sanyres Aravaca y de Sanyres Aravaca Centro, “con este tratamiento, el paciente que está en cama y que de forma habitual está desconectado con el entorno que le rodea recibe una estimulación ambiental de forma pasiva a base de ondas musicales con temas elegidos por un experto musicoterapeuta y adaptados a los diferentes momentos del día. Además, esta terapia se acompaña con imágenes también asociadas a la actividad diaria”.

Tras seis meses de estudio, Grupo Sanyres, en colaboración con el departamento de estadística de la Universidad de La Salle, ha demostrado que la musicoterapia pasiva mejora la calidad de vida de pacientes ingresados en la UCEG, Unidad de Cuidados Especiales Geriátricos. Hasta el momento, sólo se conocía el beneficio de esta terapia en pacientes con daños cerebrales o neonatos, pero con este novedoso programa puesto en marcha con pacientes de Sanyres Aravaca, es posible concluir que la musicoterapia pasiva supone mejoras a nivel nutricional, digestivo e inmunológico en los pacientes geriátricos en estado de mínima conciencia.

Este programa, diseñado por profesionales del sector, ha tenido como punto de partida la comparación de los pacientes de la UCEG con neonatos debido a las similitudes que se encuentran en ellos: ambos duermen aproximadamente entre 12 y 20 horas diarias, tienen el patrón del sueño alterado y suelen permanecer en vigilia por la noche. En el caso de los mayores, además, están polimedicados y tienen poca o nula reacción a los estímulos.

Con estas premisas el siguiente paso fue el diseño del programa de musicoterapia, llevado a cabo por musicoterapeutas profesionales y que tiene como objetivo aumentar los tiempos de alerta y fomentar la relajación según el tipo de actividad que se vaya a llevar a cabo.

Tras definir los objetivos, las canciones seleccionadas se clasificaron en relajantes o activadoras según la finalidad del estímulo y se estableció, según los grupos de pacientes, una propuesta horaria donde se tuvo en cuenta el momento concreto del día y el tipo de música que debían escuchar.

La metodología empleada para llevar a cabo ese estudio también ha sido muy exhaustiva, teniendo en cuenta la valoración previa de los residentes a través de distintos tests, mediciones de las constantes vitales y las frecuencias cardíaca y respiratoria, comprobación de la saturación de oxígeno, temperaturas, glucemia y peso y una valoración subjetiva de los familiares de los residentes.

Además de los participantes en el estudio, el personal de Sanyres Aravaca se ha implicado en gran medida. “Hemos tenido que eliminar los ruidos en las zonas donde se ha estado aplicando, bajar el volumen de las televisiones, el personal ha colaborado muchísimo bajando el tono de voz y evitando realizar ruidos molestos en sus tareas cotidianas. Queremos que nuestros residentes pasen lo mejor posible esta fase de su vida y que además, mejoren la interacción con sus familias”, comenta Juan Castilla.