La osteoporosis afecta aproximadamente a 3 millones de personas en España, especialmente a mujeres después de la menopausia. De hecho, se calcula que el 30% de las mujeres padecerán osteoporosis tras el climaterio y cerca del 50% de las mujeres mayores de 50 años tendrá una fractura de cadera, muñeca o vértebras, según datos de la Sociedad Española de Reumatología.

La osteoporosis es la enfermedad ósea más común y aumenta considerablemente el riesgo de fractura de los huesos. Es la causa de 25.000 fracturas cada año

La osteoporosis es la enfermedad ósea más común y padecerla aumenta considerablemente el riesgo de fractura de los huesos. De hecho, se calcula que esta enfermedad ósea se encuentra detrás de 25.000 fracturas cada año.

La causa de la osteoporosis es principalmente genética, aunque en su desarrollo influyen otros factores como el consumo de alcohol y tabaco o determinadas enfermedades. Además, la falta de diagnóstico y tratamiento previo a las fracturas y de hábitos de vida como la falta de ingesta de calcio y vitamina D a través de la dieta son factores clínicos que influyen en el manejo de la osteoporosis, ya que entre un 20 y un 30% de la población no ingiere las cantidades adecuadas de calcio, según datos de la según los datos de la encuesta Encuesta Nacional de Ingesta Dietética Española (ENIDE).

Y s que, tal y como apunta el doctor Juan Álvarez, Director médico de Pfizer, “todos podemos contribuir a la prevención de la osteoporosis con una alimentación sana y equilibrada desde la juventud, practicando ejercicio físico moderado y acudiendo al médico con regularidad para evaluar las consecuencias de la edad en los huesos”.

A nivel físico, la osteoporosis provoca la reducción del peso corporal, el encorvamiento de la columna vertebral y el abombamiento del vientre, disminuyendo considerablemente la estatura. Pero sus consecuencias también pueden ser emocionales: el cambio físico que puede provocar la osteoporosis impacta psicológicamente en el paciente y puede provocar sentimientos de indefensión y baja autoestima. Por otra parte, la fragilidad ósea puede desembocar en fuertes sentimientos de indefensión e incluso pueden aparecer ideas de desamparo, desesperanza y miedo.

Otro aspecto a tener en cuenta sobre esta patología es que representa un elevado coste económico y social. En 2012, la Fundación Internacional de la Osteoporosis estimó que los costes asociados a los ingresos hospitalarios, motivados por la osteoporosis, son muy significativos en España. Esta enfermedad supondría un gasto directo de más de 126 millones, aunque la cifra total alcanza los 420 millones.