A medida que envejecemos, el riesgo de deterioro cognitivo puede amenazar nuestra independencia, en los peores casos en forma de demencia o Alzheimer. La buena noticia es que la investigación médica sugiere que algunas modificaciones dietéticas simples pueden ayudar a prevenir este deterioro. Te detallamos 5 alimentos que, según la medicina, son muy efectivos para mantener a raya estas dolencias.

1. Curry

Se cree que un cambio patológico que conduce al depósito de proteínas amiloides en el cerebro es un evento iniciador que conduce al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. La inflamación y el daño oxidativo dentro del cerebro también conducen a la enfermedad. Se ha encontrado que la curcumina, que es el componente en el curry responsable de su color amarillo, tiene potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias y ha sido objeto de muchas investigaciones sobre su potencial para prevenir la aparición de esta enfermedad. Según la Organización Mundial de la Salud, en la India, donde el curry es un alimento común en la dieta, existe una prevalencia inusualmente baja de la enfermedad de Alzheimer.

Reduce los depósitos de amiloide cerebral
La edición de agosto de 2014 de Neurobiology of Aging publicó un estudio que analizó la patología amiloide en ratones. Los ratones que recibieron una dieta rica en curry demostraron una reducción significativa en los depósitos de amiloide cerebral en comparación con los ratones que no recibieron curry. Los investigadores coinciden en que el curry está lleno de poderosos antiinflamatorios y antioxidantes que actúan para proteger la función cerebral.


2. Pescados grasos


El salmón, las sardinas y otros pescados grasos están cargados con ácidos grasos Omega-3, que se ha demostrado que reducen los niveles sanguíneos de beta amiloide, que es una proteína asociada con la disminución de la memoria y la enfermedad de Alzheimer.
Un estudio publicado por la Academia Estadounidense de Neurología observó a 1219 personas mayores de 65 años sin signos de demencia. Los resultados mostraron que mientras más ácidos grasos Omega-3 consumía el participante, menores eran sus niveles de beta amiloide en sangre. Se encontró que la ingesta de un gramo de Omega-3 (la mitad de un filete de salmón) por semana se asocia con una reducción del 20 al 30 por ciento en beta amiloide.
 

El consumo semanal de pescado mejora la salud cerebral
En la edición de julio de 2014 del American Journal of Preventive Medicine, los científicos informan sobre un estudio que analiza el consumo de pescado durante varias décadas y sus efectos sobre la salud cerebral. El estudio reveló que los participantes que reportaron un consumo semanal de pescado a largo plazo tenían un mayor volumen de materia gris en el cerebro que los sujetos que no consumían pescado de forma rutinaria. La pérdida de materia gris está asociada con la enfermedad de Alzheimer y los investigadores concluyen que el consumo de pescado puede ser un mecanismo de protección importante para la salud del cerebro.


3. Bayas variadas

Las bayas están llenas de antioxidantes polifenoles, que detienen la inflamación en el cerebro. Los polifenoles se localizan en áreas del cerebro que controlan la memoria.

Retrasa el envejecimiento cognitivo
La edición de abril de 2012 de Annals of Neurology informa sobre un estudio que involucró a 16 000 mujeres con una edad promedio de 74 años. El estudio afirma un retraso de dos años y medio en el envejecimiento cognitivo en mujeres que reportan una alta ingesta de bayas.

Elimina la acumulación tóxica
Otro estudio reciente presentado en la edición de abril de 2013 de la Federación de Sociedades Americanas para la Biología Experimental demostró cómo las bayas eliminan eficazmente la acumulación tóxica que puede conducir a la enfermedad de Alzheimer en el cerebro. Las ratas del experimento fueron alimentadas con una dieta de bayas durante dos meses y luego se sometieron a la irradiación, que imita el envejecimiento acelerado en el cerebro. Los resultados indican que las ratas que fueron alimentadas con una dieta de bayas demostraron una protección significativa contra la radiación en comparación con el grupo de control. Los investigadores concluyeron que las bayas ofrecen un efecto protector, probablemente atribuido al alto componente de fitonutrientes. Esto puede conducir a una mejor función cognitiva y una disminución en la incidencia de la enfermedad de Alzheimer.


4. Café

El Journal of Alzheimer's Disease incluye un estudio que investiga el café y sus beneficios potenciales para la prevención de la enfermedad de Alzheimer.

El consumo de café reduce la disminución cognitiva
El estudio siguió a 124 personas de 65 a 88 años con signos de deterioro cognitivo leve. Los sujetos que desarrollaron la enfermedad de Alzheimer tenían un nivel de cafeína en sangre un 50% más bajo en comparación con sus contrapartes que no desarrollaron una disminución cada vez mayor en la capacidad cognitiva. La principal fuente de cafeína para los participantes en el estudio fue el café.

La cafeína previene los depósitos de proteína Tau
Otro estudio publicado en Neurobiology of Aging discute cómo la cafeína previene los depósitos de proteína Tau en el cerebro. Los depósitos de proteína Tau en el cerebro interrumpen la comunicación de las células nerviosas y son una característica definitoria de la enfermedad de Alzheimer.


5. Chocolate negro

El flavonoide de cacao es un poderoso antioxidante que se encuentra en el chocolate amargo (pero no en el chocolate blanco o con leche). Se lo ha asociado con numerosos beneficios para la salud, incluida la mejora de la memoria.

Pruebas de memoria mejoradas
Reportado en la edición de octubre de 2014 de Nature Neuroscience es un estudio en el que participaron personas de 50 a 69 años. Se descubrió que aquellos que bebían una bebida rica en flavonoides de cacao durante tres meses obtenían un resultado 25% mejor en pruebas de memoria que aquellos no lo hacían. El investigador, el Dr. Scott Small afirma que los sujetos con el alto rendimiento de la bebida flavanol en la prueba de memoria fueron similares a los individuos de 20 a 30 años más jóvenes.

El cacao apoya el acoplamiento neurovascular
Un estudio reciente realizado en la Universidad de Harvard y publicado en la edición de septiembre de 2013 de la revista Neurology, analiza el consumo de cacao y su papel en el apoyo del acoplamiento neurovascular, un proceso en el que la actividad cerebral mejora el flujo sanguíneo. Se cree que el acoplamiento neurovascular juega un papel clave en la prevención del Alzheimer.


La clave: hay que mantenerse joven y con con la mente aguda

El temor de que el declive cognitivo y la enfermedad de Alzheimer sean un hecho para las personas mayores es un mito. Muchas personas pueden disfrutar sus años dorados con una función cognitiva completa y niveles de actividad saludables. Un estilo de vida activo ejercitando la mente combinado con una nutrición saludable puede ayudarte a mantenerse joven de corazón y en mente.