Ocho de cada diez personas mayores está preocupada por la pérdida de autonomía durante la vejez, y especialmente por tener que dejar de vivir en su casa.

Ocho de cada diez españoles mayores de 60 años afirma estar preocupado por la pérdida de autonomía durante la vejez, y de ellos más del 65% muestra inquietud ante que esa pérdida de independencia implique tener que dejar de vivir en su casa, tal y como refleja el Estudio Sanitas sobre las incertidumbres en salud durante el envejecimiento realizado entre los mayores de 60 años.

Tal y como afirma el doctor David Curto, jefe de Gestión Asistencial de Sanitas Mayores, “si la persona no sufre deterioro cognitivo, o si este es leve y no existe ninguna patología grave, mantener como residencia su hogar puede ser una buena opción, siempre y cuando se eviten los efectos del aislamiento para mantener una correcta estimulación cognitiva y una buena actividad física”.

Y en este sentido, este especialistas destaca que los programas de atención domiciliaria proporcionan al mayor la posibilidad de permanecer en su medio habitual, gracias a una serie de atenciones o cuidados personales, domésticos, sociales y técnicos, que se pueden prestar mediante profesionales que acuden a los hogares de los usuarios.

Para el jefe de Gestión Asistencial de Sanitas Mayores es esencial “contar con recursos que se centren en aspectos como la movilidad, la seguridad o la potenciación de la autoconfianza con el fin de mejorar la calidad de vida. Teleasistencia, centros de mayores o atención domiciliaria son algunos de las alternativas más extendidas y cumplen un valioso papel para que los mayores puedan mantener su autonomía mientras así lo quieran y sea posible”.

Casi 9 de cada 10 de los mayores prefiere continuar viviendo en el hogar el mayor tiempo posible aunque sea en solitario, según la encuesta de Personas Mayores del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de 2016. Este dato explica que el 70% de los encuestados considere útil contar con prestaciones asistenciales como el apoyo personal, la asistencia en las tareas del hogar o el acompañamiento a consultas, servicios que les permitirían aumentar su independencia y autonomía en caso de convalecencia

Otro dato a tener en cuenta del Estudio Sanitas sobre las incertidumbres en salud durante el envejecimiento es que el 33,5% de los mayores de 60 años gasta más de 20 euros al mes en medicamentos, lo que supone un gasto medio anual superior a los 240 euros; casi un 8% invierte en medicamentos entre 41 y 60 euros mensuales, con un gasto mínimo anual de 492 euros. En un contexto económico que sitúa la pensión media en 899,29 euros, según los últimos datos del Ministerio de Empleo, para un 76,1% de los encuestados, un reembolso del gasto farmacéutico supondría una importante ayuda para la economía doméstica.

Por lo que respecta a cuestiones médicas, los tiempos de espera de consulta de especialista es la preocupación mayoritaria de los mayores de 60 años. Más del 82% de los encuestados se muestra preocupado por el tiempo de espera para estas consultas, y es que el 37,1% acude al médico más de cinco veces al año y un 8,8% visita al especialista más de 10 veces en doce meses. Según este estudio de Sanitas las especialidades más demandadas por los mayores de 60 años son, en este orden: fisioterapia, rehabilitación, medicina familiar y geriatría.