En España, cada año, se producen una media de 240.000 nuevas fracturas óseas relacionadas con la osteoporosis, y para el 2025 se espera un aumento del 30%. La osteoporosis es una enfermedad que afecta en mayor medida a las mujeres. De hecho, por cada hombre, hay 7 mujeres que la padecen, siendo la forma más común de osteoporosis es la postmenopáusica, tal y como inidan desde la compañía farmacéutica española FAES FARMA.

La osteoporosis es una enfermedad silenciosa que predispone al debilitamiento de los huesos y a un aumento del riesgo de fracturas. En este contexto, los huesos se hacen porosos y frágiles, favoreciendo la aparición de fracturas que causan dolor y complicaciones en la salud del individuo, generando mucha invalidez. Las fracturas pueden estar ocasionadas por traumas mínimos, como puede ser un estornudo, coger peso, un pequeño golpe o una caída desde la propia altura. Los expertos señalan que cuando aparece la primera fractura, el riesgo de que se produzcan nuevas aumenta de manera exponencial. Concretamente, el riesgo de tener una segunda fractura se multiplica por tres; padeciendo ya dos, el riesgo de una tercera se multiplica por cinco.

Por cada hombre hay 7 mujeres que padecen osteoporosis.


La masa ósea depende, en buena parte, de los estrógenos, las hormonas sexuales femeninas. Estas se dejan de producir en la menopausia y, con ello, viene asociada una pérdida de masa ósea que se traduce en un debilitamiento de los huesos. Es en esta etapa de la vida de la mujer cuando suele comenzar la osteoporosis como enfermedad crónica e invalidante, afectando a una de cada dos mujeres postmenopáusicas. Diversos estudios estiman en un 40% el porcentaje de mujeres mayores de 50 años que va a tener alguna fractura osteoporótica a lo largo de su vida.

Tal y como apunta el Dr. José Luis Neyro, especialista en Ginecología y Obstetricia,“la importancia del problema es de tal magnitud que, en nuestro país, se calcula que hay incluso más personas con osteoporosis que con diabetes. El componente genético, un estilo de vida sedentario, la baja ingesta de calcio, un déficit crónico de vitamina D, el consumo de productos osteo-tóxicos (como el alcohol, el tabaco o un exceso de café o té), el tratamiento con corticoides o con inhibidores de la aromatasa son los principales factores de riesgo asociados a la aparición de esta patología en la mujer». Para este experto, «los especialistas debemos poner el foco en las pacientes candidatas a desarrollar osteoporosis, tratando de proporcionar todos los medios para evitar sobre todo la complicación de la misma por una fractura de bajo impacto”, asegura

La vitamina D, fundamental para la salud ósea de la mujer.


La vitamina D, o mejor denominada hormona D, tal y como apuntan los expertos, juega un papel muy relevante en la salud ósea, modulando la expresión de más de 200 genes, entre ellos los encargados de la absorción del calcio en el intestino. En este sentido, el déficit de vitamina D favorece la pérdida de la densidad mineral ósea (al compensarse ese déficit de absorción liberando calcio del hueso), aumentando así el riesgo de sufrir osteoporosis. De hecho, un estudio realizado en el sur de España determinó que casi un 40% de las mujeres atendidas en una consulta de osteoporosis tenían concentraciones plasmáticas de 25(OH)D deficitarias. En ellas, el déficit de esta hormona D incrementó por 4 el riesgo de padecer osteoporosis.

Los especialistas de FAES FARMA consideran fundamental identificar a aquellas pacientes susceptibles de riesgo de osteoporosis para que se les realicen las pruebas pertinentes de control y seguimiento. Dada la gran relación que existe entre niveles deficitarios de hormona D y osteoporosis, parece necesario vigilar los niveles de esta hormona con el fin de lograr una optimización del estado de la misma. Además, existen personas con más riesgo de padecer fracturas por osteoporosis, como las que tienen enfermedades como la diabetes o aquellas que precisan tratamientos con corticoides. Ambas son extremadamente peligrosas para la masa ósea.

“Los franceses llaman a esta enfermedad la amenaza silenciosa. A veces, si no pensamos en ella, puede sorprendernos la primera fractura, sin haber siquiera pensado en la masa ósea de nuestra paciente. El objetivo de los especialistas es el de adelantarnos a la primera, centrándonos en factores fundamentales como es la vitamina D, la responsable del mantenimiento de unos huesos sanos y resistentes. El tratamiento de la osteoporosis sigue el mismo paradigma que construir una casa: han de comprarse ladrillos y cemento, pero deberemos contar con buenos albañiles. Si lo llevamos al terreno de la osteoporosis, los albañiles serían el fármaco elegido; pero de nada serviría su contratación si nos les proporcionamos el calcio (los ladrillos) y la vitamina D precisa (el cemento)”, explica el Dr. Neyro.