Actualmente, hay más de 9,9 millones de nuevos casos de demencia cada año en el mundo, lo que supone un nuevo caso cada 3,2 segundos, tal y como refleja el Informe Mundial sobre la Demencia 2015: ‘El Impacto Global de la Demencia: Un análisis sobre prevalencia, incidencia, coste y tendencias’.

 

Este estudio, elaborado por la Alzheimer’s Disease International (ADI), con el apoyo de Bupa -matriz internacional de Sanitas– revela que alrededor de 46,8 millones de personas en el mundo viven con demencia, y se estima que los números casi se duplicarán cada 20 años, y alcanzarán los 74,7 millones en 2030 y los 131,5 millones en 2050.

Por su parte, el coste social y económico de la demencia asciende a 818 mil millones de dólares estadounidenses y se espera que la cifra alcance el billón de dólares en los próximos tres años.

Los resultados del estudio también reflejan que el coste de la demencia se ha incrementado un 35% respecto a la cifra estimada en el Informe Mundial sobre la Demencia publicado en el año 2010, donde se preveían unos costes de 604 mil millones de dólares. Estas cifras indican que si la demencia fuese un país, sería la décimo octava economía más grande del mundo, y superaría el valor de mercado de compañías como Apple y Google.

Los datos del informe son una revisión de las cifras anteriores de Alzheimer’s Disease International’s (ADI) sobre prevalencia, incidencia y coste de la demencia a nivel mundial, y reflejan un incremento en el impacto de la enfermedad en países de ingresos bajos y medianos. Se estima que el 58% de todas las personas que actualmente viven con demencia en el mundo residen en estos países, un porcentaje que se espera que aumente hasta alcanzar el 68% en el año 2050, debido principalmente al incremento y al envejecimiento de la población. El informe también refleja que en el año 2050, casi la mitad de las personas con demencia en el mundo vivirán en Asia.

Las nuevas conclusiones han tomado en consideración, por un lado, el incremento del número de personas mayores (envejecimiento de la población), nuevas y más precisas evidencias sobre el número de personas con demencia, y los costes incurridos.

Para el Profesor Martin Prince, del Observatorio Global sobre Envejecimiento y Cuidado de la Demencia de King’s College London, “ahora sabemos que en el Informe Mundial sobre la Demencia 2009 subestimamos el alcance de esta epidemia entre un 12-13%, ya que los costes están creciendo más rápido que el número de personas afectadas”.

A la luz de estos datos, el informe hace un llamamiento a todos los grupos de interés para crear un plan de trabajo que se centre en ayudar a los países de ingresos bajos y medianos a desarrollar programas para concienciar y fomentar el diagnóstico precoz y el cuidado. Así, una de las recomendaciones principales del informe es un incremento significativo de las inversiones en investigaciones relacionadas con el cuidado, tratamiento, prevención y cura de la demencia.

“El incremento del coste global de la demencia supondrá una seria amenaza para los sistemas de salud y sociales de todo el mundo. Las cifras que desprende el estudio demuestran que existe una necesidad urgente de que los gobiernos desarrollen leyes e implementen políticas para garantizar una mejor calidad de vida para aquellas personas que viven con demencia hoy, y que desarrollarán demencia en el futuro”, afirma Marc Wortmann, director ejecutivo de ADI.

En este sentido, Glenn Rees, presidente de ADI, señala una serie de prioridades urgentes: “Debemos utilizar las conclusiones de este informe para proponer acciones urgentes en foros internacionales para combatir así el estigma asociado a la demencia y fomentar la creación de comunidades y países inclusivos para personas con demencia. Estas acciones deben incluir el diagnóstico precoz de la demencia, apoyo post-diagnóstico y un mejor acceso al cuidado, especialmente en los países de ingresos bajos y medianos”.