Un estudio revela que el medicamento pazopanib disminuye los niveles de Tau fosforilada (p-Tau) en modelos animales genéticamente modificados para producir tau humana mutante a través de sus cerebros.

Un medicamento aprobado por la agencia estadounidense del medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) para tratar el carcinoma de células renales parece reducir los niveles de una proteína cerebral tóxica relacionada con la demencia en la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson cuando se administra a los animales.

Este hallazgo es el último del Programa de Neuroterapéutica Traslacional (TNP, por sus siglas en inglés) del Centro Médico de Georgetown (GUMC, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, que examina inhibidores de la tirosina quinasa en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.

El estudio, cuyos resultados se presentan en la Conferencia Internacional Anual de la Asociación de Alzheimer, que se celebra en Toronto, Canadá, reveló que el medicamento pazopanib disminuye los niveles de Tau fosforilada (p-Tau) en modelos animales genéticamente modificados para producir tau humana mutante a través de sus cerebros.

El laboratorio de TNP previamente demostró en modelos animales que tau es una parte crítica del 'sistema de recogida de basuras' en las células que les permite eliminar las proteínas tóxicas acumuladas. En los seres humanos, p-tau hace que tau sea incapaz de hacer su trabajo.

"Nuestro laboratorio ha revelado la necesidad de tau funcional para la liquidación de beta amiloide, que se acumula en grumos pegajosos llamados placas. Si tau deja de funcionar, la acumulación de beta amiloide lleva a la muerte celular", explica Monica Javidnia, candidata doctoral a Farmacología en GUMC.

"Cuando tau se modifica de forma anormal, se acumula dentro de las neuronas formando ovillos pegajosos y cuando la célula muere, tau y beta amiloide se derraman en el cerebro. Estas son las placas y marañas que son el sello de la enfermedad de Alzheimer", detalla. P-tau también está implicada en otras enfermedades neurodegenerativas.

Tau y beta amiloide, dos responsables de la enfermedad

Investigaciones anteriores del TNP han demostrado que cuando se inhiben las tirosina quinasas, el sistema de eliminación de basura comienza a trabajar, permitiendo de nuevo que las células eliminen proteínas tóxicas. El pazopanib es un conocido inhibidor de la tirosina quinasa.

El TNP, dirigido por Moussa Charbel, ha identificado varias tirosina quinasa, que parecen desempeñar un papel en la neurodegeneración. Este trabajo ha dado lugar a ensayos clínicos con el medicamento nilotinib contra el cáncer, tanto en el Parkinson como en la enfermedad de Alzheimer, que comenzarán este verano. Como explica Javidnia, hay dos escuelas de pensamiento en el campo de la enfermedad de Alzheimer en cuanto al principal culpable de la patología: tau o beta amiloide.

"El trabajo de nuestro laboratorio y otros grupos muestra la patología tau precede a la beta amiloide. Creemos que tau es la principal responsable de la demencia y exacerba la patología beta amiloide -dice esta experta--. Sin embargo, también estamos estudiando los efectos de pazopanib en beta amiloide para crear una mejor comprensión de cómo funciona y cuáles son las enfermedades que potencialmente podrían utilizarse para tratarla".

Javidnia resalta que los análisis en este estudio muestran que pazopanib penetra la barrera sangre-cerebro de los ratones cuando se administra el equivalente de la mitad de la dosis dada para el tratamiento de carcinoma de células renales. Después del tratamiento, los modelos animales mostraron una disminución significativa en los niveles de tau fosforilada. "Además, el fármaco era seguro y bien tolerado", dice Javidnia.

Un estudio revela que el medicamento pazopanib disminuye los niveles de Tau fosforilada (p-Tau) en modelos animales genéticamente modificados para producir tau humana mutante a través de sus cerebros.

Un medicamento aprobado por la agencia estadounidense del medicamento (FDA, por sus siglas en inglés) para tratar el carcinoma de células renales parece reducir los niveles de una proteína cerebral tóxica relacionada con la demencia en la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson cuando se administra a los animales.

Este hallazgo es el último del Programa de Neuroterapéutica Traslacional (TNP, por sus siglas en inglés) del Centro Médico de Georgetown (GUMC, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, que examina inhibidores de la tirosina quinasa en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.

El estudio, cuyos resultados se presentan en la Conferencia Internacional Anual de la Asociación de Alzheimer, que se celebra en Toronto, Canadá, reveló que el medicamento pazopanib disminuye los niveles de Tau fosforilada (p-Tau) en modelos animales genéticamente modificados para producir tau humana mutante a través de sus cerebros.

El laboratorio de TNP previamente demostró en modelos animales que tau es una parte crítica del 'sistema de recogida de basuras' en las células que les permite eliminar las proteínas tóxicas acumuladas. En los seres humanos, p-tau hace que tau sea incapaz de hacer su trabajo.

"Nuestro laboratorio ha revelado la necesidad de tau funcional para la liquidación de beta amiloide, que se acumula en grumos pegajosos llamados placas. Si tau deja de funcionar, la acumulación de beta amiloide lleva a la muerte celular", explica Monica Javidnia, candidata doctoral a Farmacología en GUMC.

"Cuando tau se modifica de forma anormal, se acumula dentro de las neuronas formando ovillos pegajosos y cuando la célula muere, tau y beta amiloide se derraman en el cerebro. Estas son las placas y marañas que son el sello de la enfermedad de Alzheimer", detalla. P-tau también está implicada en otras enfermedades neurodegenerativas.

Tau y beta amiloide, dos responsables de la enfermedad

Investigaciones anteriores del TNP han demostrado que cuando se inhiben las tirosina quinasas, el sistema de eliminación de basura comienza a trabajar, permitiendo de nuevo que las células eliminen proteínas tóxicas. El pazopanib es un conocido inhibidor de la tirosina quinasa.

El TNP, dirigido por Moussa Charbel, ha identificado varias tirosina quinasa, que parecen desempeñar un papel en la neurodegeneración. Este trabajo ha dado lugar a ensayos clínicos con el medicamento nilotinib contra el cáncer, tanto en el Parkinson como en la enfermedad de Alzheimer, que comenzarán este verano. Como explica Javidnia, hay dos escuelas de pensamiento en el campo de la enfermedad de Alzheimer en cuanto al principal culpable de la patología: tau o beta amiloide.

"El trabajo de nuestro laboratorio y otros grupos muestra la patología tau precede a la beta amiloide. Creemos que tau es la principal responsable de la demencia y exacerba la patología beta amiloide -dice esta experta--. Sin embargo, también estamos estudiando los efectos de pazopanib en beta amiloide para crear una mejor comprensión de cómo funciona y cuáles son las enfermedades que potencialmente podrían utilizarse para tratarla".

Javidnia resalta que los análisis en este estudio muestran que pazopanib penetra la barrera sangre-cerebro de los ratones cuando se administra el equivalente de la mitad de la dosis dada para el tratamiento de carcinoma de células renales. Después del tratamiento, los modelos animales mostraron una disminución significativa en los niveles de tau fosforilada. "Además, el fármaco era seguro y bien tolerado", dice Javidnia.

JANO.es